Canarias, volcanes y mitos
Publicado en 28. Dec, 2011 por Tristan Gray en Canarias, Recomendaciones
El archipiélago canario es un sueño que flota en el Atlántico y que embruja con sus formas, sus historias y su luz a turistas, científicos y artistas. Sus volcanes despiertan en mismo grado la curiosidad y la imaginación.
Los volcanes
Las islas canarias son uno de los lugares más interesantes del planeta para los vulcanólogos. Estas islas de ensueño atraen todos los años a científicos de todas las nacionalidades. Una de las principales singularidades de este archipiélago es que sus volcanes tiene millones de años de actividad, algunos expertos señalan que más de 50.
Las islas más longevas son Gran Canaria, Fuerteventura, La Gomera y Lanzarote, mientras que las de creación más reciente son La Palma, El Hierro y Tenerife. La variedad faunística y vegetal de Canarias es conocida y admirada tanto por investigadores como por turistas y, de la misma manera, es admirable su variedad geológica en cuanto a minerales, formaciones y paisajes geológicos. Los conos, los cráteres, los acantilados o los campos formados por lava dibujan un terreno de aspecto lunar.
La última erupción terrestre registrada en el archipiélago canario tuvo lugar en 1971 en la isla de La Palma. Recientemente, a principios de octubre de 2011, a pocos kilómetros de la pequeña isla del Hierro, el territorio más meridional del Estado español, se produjo una erupción submarina, cuyas consecuencias en el sentido geológico todavía son desconocidas.
Mitología
Según las leyendas isleñas, el interior del Teide estaba habitado por el ser Guayota, uno de los principales iconos de la mitología canaria. La historia de la creación del mundo y de las islas tiene como protagonista maligno a este personaje que secuestró al dios de la luz y lo encerró en el volcán. Los habitantes de las islas pidieron a Achamán, el dios supremo, que liberara al cautivo y que taponara para siempre el cráter del volcán.
La historia mitológica de Canarias es, principalmente, de origen guanche. Aunque sí se han transmitido oralmente leyendas y se han encontrado ídolos y pequeñas estatuillas, los aborígenes canarios no construyeron templos, sino que realizaban sus ritos al aire libre.
Foto: Snappy
