La lucha, el deporte canario de honor
Publicado en 15. Dec, 2011 por Tristan Gray en Canarias, Cultura
Documentada desde hace más de seis siglos, la lucha canaria mantiene el espíritu de honor que le ha definido siempre como una de las más atractivas actividades del deporte canario.
Honor en la arena
El deporte canario de la lucha es una disciplina en la que dos adversarios luchan por desequilibrarse el uno al otro hasta tocar la arena con cualquier parte del cuerpo que no sean los pies. Sin embargo, para hacer caer al rival no se permite la lucha en el suelo, ni ninguna clase de llaves o estrangulaciones. No obstante, pese a ser un deporte de lucha, se caracteriza por mantener el espíritu de honor, amistad y nobleza, tal y como marca la tradición que acompaña a este deporte canario. Así, los practicantes de este deporte canario se colocan frente a frente dentro de un círculo, en el que tendrán que luchar, no sin antes, estrechar sus manos en señal de amistad. Luego deben utilizar algunas de las denominadas mañas para derribar a su contrincante.
La lucha de los aborígenes
Al parecer, la lucha canaria se practicaba en algunas zonas del norte de África, por lo que se cree que este deporte canario llegó a las islas procedente del continente, puesto que hasta que la conquista los aborígenes de las islas no tenían demasiado contacto entre sí. De hecho, en la actualidad, algunos de los pueblos africanos practican luchas que bien podrían emparentarse con el deporte canario. Su práctica está documentada en España desde el siglo XV, cuando algunas de las crónicas de la Corona de Castilla hablaban de esta práctica como una de las características principales de los pobladores isleños. Fue Fray Espinosa, uno de los primeros historiadores que estuvo en Tenerife cuando aún existían los guanches, quien constató la existencia de esta práctica entre los aborígenes.
Primeras referencias
No obstante, las primeras referencias obtenidas de este deporte canario llega en unos documentos del cronista Alvar García de santa María, en el año 1420. Parece ser que ya entonces se utilizaban algunas de las técnicas que todavía se usan.
Imagen de Josef Müllek ©2007
